4 Tips para subir tu sistema inmunológico en otoño.

El organismo dispone de un mecanismo de defensa que todos deberíamos de mantener sano para que nuestro cuerpo funcione correctamente.

 

Cuando llega el Otoño, es el momento clave de subir nuestra defensas y defendernos de posibles virus y resfriados a los que estamos expuesto. Podemos reforzar nuestro sistema inmune a través de una comida sana y aliados naturales que pueden potenciar nuestras defensas.

A continuación, te detallamos 4 tips para reforzar y potenciar tu organismo…comenzamos!!!

1. CUIDAR EL INTENTINO.

El sistema inmunitario no se encuentra como un órgano único , sino que se encuentra repartido por todo el organismo poniendo en juego gran cantidades de células y sustancias diferentes. Uno de esos sistemas inmunitarios se encuentran fundamentalmente en el intestino, en la mucosas respiratorias, urogenitales, piel y sistema digestivo. Este sistema se encargan de identificar un antígeno o una sustancia extraña e iniciar el proceso para destruirlo y eliminarlo.

Pero a su vez, llegan también a los intestinos anticuerpo que proceden de los alimentos sanos, por lo que una de las funciones básicas de este sistema es permitir la tolerancia inmunitaria de estos anticuerpos que llegan de dichos alimentos.

Las implicaciones del intestino en el sistema inmunitario son básicamente las siguiente:

  • La presencia de una microbiota intestinal que mantiene el equilibrio ecológico bacteriano impidiendo el acceso a invasores externos.
  • La barrera epitelial que impide el paso de antígenos nocivos.
  • El sistema inmunitario intestinal formado por células de defensa especializadas y capaces de producir anticuerpos

Por consiguiente, debemos de tener un intestino fuerte y sano.

2. HÁBITOS DE UNA ALIMENTACION SALUDABLE.

El tener unos hábitos alimenticios saludables tiene una estrecha relación con nuestro sistema inmunológico, así como un consumo de probióticos de forma regular contribuyen a un buen funcionamiento de las defensas.

Nuestra alimentación debería ser variada y equilibrada, muy rica en alimentos de origen vegetal: fruta, verduras, hortalizas, cereales, preferiblemente integrales, legumbres y frutos secos. Los lácteos (preferentemente desnatados) se deben aportar en un mínimo de

 

 dos raciones diarias a nuestra dieta.

La proteína debe aportarse, preferiblemente, a través de carnes blancas, como el pollo, el pavo

o el conejo, y también pescados, tanto azules como blancos, y legumbres.

Las carnes rojas y los embutidos, por su aporte de grasas, deben consumirse con menor frecuencia

 

3. GRASAS SI, PERO QUE SEAN MODERADAS Y SALUDABLES

Las grasas tienen una gran importancia en nuestro sistema inmunológico, por ello, debemos de controlar su ingesta y que sean saludables. Las principales que debemos de aportar a nuestro organismo son el pescado azul, frutos secos, aceite de oliva, girasol, soja o linaza para asegurar un aporte equilibrado de diferentes grasas esenciales para la salud. Un consumo regular de lácteos fermentados como yogur o kéfir contribuye, asimismo, a aumentar las defensas inmunológicas.

4. VITAMINAS Y MINERALES ESENCIALES

Las vitaminas y minerales para reforzar el sistema inmunológico son:

  • La vitamina C. Las células del sistema inmunológico utilizan esta vitamina para llevar a cabo sus funciones antimicrobianas.
  • El zinc,  es un nutriente esencial para nuestra salud, ya que interviene en más de 300 reacciones enzimáticas. Lo podemos encontrar en los mariscos, carnes, lácteos, yemas de huevo, pipas de calabaza, legumbres y fruta.
  • El selenio, es un oligoelemento vital no sólo para nuestra salud inmunitaria, sino también para nuestra salud endocrina y cardiovascular. Lo podemos encontrar en carnes rojas, vísceras, mariscos, pescados grasos, huevos,  cereales integrales, nueces de Brasil, semillas de mostaza y ajo.
  • La vitamina B2 o riboflavina, fortalece el sistema inmunológico, mejora la visión y ayuda a la curación de las heridas de la piel. Donde lo podemos encontrar en mayor concentración son en los hígados, foie-gras y patés, quesos roquefort y cabrales, almendras, champiñones y setas y sardinas.